diumenge, 18 de maig de 2014

PRINCIPIO ÉTICO DE DIGNIDAD

El respeto es el valor base sobre el que el resto de principios éticos van a tener sentido. Del adjetivo latino 'digno, valioso, nace una palabra esencial en la ética: DIGNIDAD. 
Cuando inculcamos el sentido de la ciudadanía a los estudiantes buscamos que sean conscientes de los problemas de la sociedad. Queremos que crezcan con los valores éticos que conducen a ser mejores. Pero para enseñárselos, partimos de un valor básico, único esencial, el RESPETO a los iguales y los grupos de estos. Sin respeto probablemente no habrían valores, ni ética. 
Las capacidades que tenemos las personas de pensamiento; de distinguir entre el bien y el mal castigando a quien hace el mal y premiando a quien hace el bien; de proponernos objetivos, metas finalidades y cumplirlos, tener expectativas, deseos y ser capacer de argumentar justificaciones morales, nos hace dignos de respeto. El docente trata con personas, no con máquinas. Personas pequeñas, en proceso de crecimiento que necesitan ser guiados por aquellos con más experiencia. Por ello, los alumnos merecen respeto. És aquí donde aparece el principio de la dignidad. Kant consideraba que a las personas no se las puede tratar como moneda de cambio, pues no tiene precio, sino dignidad.
Las personas y los grupos humanos son dignos de respeto por todo lo nombrado anteriormente. Se les considera "interlocutores válidos" y con autonomía en su día a día.
Muchas veces los docentes caen en el error de tratar a los alumnos como seres débiles, sin autonomía y esto hace que cren que su única función es obedecer y complacer al profesor. Aunque quizás lo hagan con respeto, no con toda la dignidad que estos merecen. Devís y Samaniego consideran que para superar esta situación, todos aquellos implicados en el proceso de la educación deberían tomar un papel más activo, quedando el profesor cómo colaborador y facilitador de recursos, y el alumno recibirlo todo y "crear" su propia educación. Debemos tener en cuenta que aunque tienen la capacidad de autodeterminación, estos pueden tener dudas al definir sus problemas, pues se encuentran con muchos aspectos ya definidos por la sociedad. Lo más importante quizás es ser capacer de equilibrar la responsabilidad del `profesor y la del alumnado para evitar fututos problemas. 
El profesor debe buscar favorecer la comprensión del valor de las actuaciones en determinadas situaciones mediante el razonamiento y la argumentación sobre una serie de principios éticos: utilidad, justicia, capacitación y responsabilidad.

dimecres, 7 de maig de 2014

Culto a la Delgadez

Las ideologías son creencias, valores y prácticas sociales que configuran la forma de ver, comprender y pensar acerca de la realidad. Estas hacen que las personas tengamos una forma de ver la sociedad condicionada. Desde niños crecemos, muchas veces sin ser conscientes de ello, en una o varias ideologías que con los años podemos ir reafirmando o abandonando. Estas creencias nos son dadas por el entorno. Hay muchas ideologías en el mundo. En el trabajo de clase nos centraremos en el Sexismo, Racismo, Igualitarismo, Recreacionismo, Culto al Rendimiento, Culto al Mesomorfismo y Culto a la Delgadez. 


El Culto a la Delgadez es una ideología moderna, basada en los trastornos alimentarios para conseguir un cuerpo delgado, que para aquellos que siguen esta ideología, es la perfección. Si echamos la vista atrás y no muy atrás podremos ver los cuerpos que actrices como Liz Taylor, Marilyn Monroe y Sofía Loren (entre otras) lucían. Mujeres guapas con mofletes y con curvas, pechos, caderas y nalgas con sus consecuencias naturales como la celulitis y pechos caídos "No hay mejor aderezo que la carne encima del hueso” se solía decir. 


En la década de los 70 se empiezan a ver cuerpos delgados y muy finos. Se deja de lado la imagen saludable de las mujeres con curvas, y empiezan a luchar por un cuerpo delgado, sin carne, solo hueso y piel. Esta moda propiciada por el mundo de la moda principalmente y aprovechada por el consumismo empieza a ser preocupante cuando la moda pasa a ser una enfermedad. 
Aparecen, en unos años en que en los países desarrollados no faltan alimentos, unas enfermedades que consisten en no ingerir alimentos, la anorexia y en devolver después de ingerir una excesiva ingesta de ellos, bulimia. Hay incluso páginas dedicadas a estas ideologías, Pro-Ana y Pro-Mía, como las llaman sus seguidoras (al final os dejo un enlace para quien esté interesado en cómo se vive esta ideología y sus barbaridades desde dentro) la mayoría niñas y adolescentes. Defienden su ideología apoyándose unas a otras y dándo trucos para comer menos. Hay incluso dietas en las que la ingesta de todo el día, a parte de agua, es una infusión de manzanilla. Según ellas, "hay que beber mucha agua, porque el cuerpo sin agua se muere, pero sin comer no pasa nada". 


La obsesión por ser como las raquíticas modelos y actrices que aparecen en televisión (la mayoría de ellas operadas y con dietas y tratamientos esperpénticos) y que además son retocadas mediante programas informáticos van calando, no solo en las mujeres, sino también en las adolescentes y niñas. En una etapa tan delicada como es la adolescencia tanto mental como físicamente, donde nos sentimos inseguros y vulnerables y el cuerpo de las mujeres cambia, el hecho de ver cada vez más en el entorno las constantes referencias a la delgadez como garantía de éxito, condicionan a las jóvenes a creer que solo triunfarán y solo podrán ser felices si adelgazan, haciendo que ellas mismas tengan una visión distorsionada de su cuerpo.
El consumismo quiere llegar a las mujeres mediante productos con los que ellas serán más felices perdiendo peso. Lo más común es ver en televisión anuncios orientados a mujeres que quieren bajar de peso, cuando realmente se nos está presentando a una mujer delgada, que incluso le faltan kilos, comiendo cereales de dieta.


Pero, ¿Qué hay detrás de todo esto? Desde niñas, en las películas Disney y programación infantil, hemos visto el prototipo de princesa: una joven delgada, guapa, seductora, dulce y obediente que necesita a un hombre a su lado, el príncipe, que la defienda de todos sus males. Ella es joven, delgada, sumisa, no lucha, no se queja, espera a que su príncipe la salve para ser “libre”. Realmente el mensaje es que nosotras debemos dar aspecto de debilidad para atraer a los hombres. Quizás esa sea la base de todo este culto a la delgadez para tenernos más sometidas, controladas y conseguir que seamos manejables.



 El mensaje está tan calado en la sociedad, que cuando buscamos en internet el nombre de una mujer bella delgada como Angelina Jolie, las mujeres la alaban. Por el contrario, cuando buscamos a una mujer bella, con cuervas (Cristina Pedroche) y algún kilito de más, las críticas sobre ella empiezan a llover, llamándola gorda, obesa o recomendándole que haga dieta. Y yo me pregunto, ¿Cuál de las dos transmite una imagen más atractiva, más sana y más real? Comparad vosotras y vosotros mismos.



Las casas de moda, tiene mucho que ver en ello. Mike Jeffries  CEO de la cadena de ropa Abercrombie & Fitch, hizo unas declaraciones en Abril del año pasado en las que explicaba el éxito de la marca: "Mis tiendas tienen éxito porque no contrato a gordas y porque viene gente guapa". Este señor pretende que todos sus clientes sean guapos y delgados. Practica la discriminación por tallas con descaro, sintiéndose orgulloso de ello y atribuyendolo al éxito de su marca. Las tallas más grandes han desaparecido en el caso de las mujeres, pero no en el de los hombres, ya que es su forma de llegar al público conformado por algunos deportistas como los jugadores de básquet.

El año pasado, en el desfile de Marca España, una modelo extremadamente delgada desfiló con un vestido de novia de Vittorio & Luccino y una tapa en la mano para promocionar la comida española. Sin embargo, la mujer causó desagrado entre los asistentes y el caso se hizo muy sonoro, puesto que España ha sido el primer país en luchar contra los “Desfiles de Esqueletos”, exigiendo un mínimo de talla para desfilar. Aquí os dejo una foto de la modelo.



En el caso contrario encontramos el caso de Robyn Lawley, una modelo Australiana que mide 1,80 y pesa 81 kg a quien todos rechazaron por ser “”gorda” y que finalmente encontró su sitio en el mundo de la moda de tallas grandes. En una entrevista con Ellen Degenerers, ella habla de que ama su cuerpo, que se quiere a sí misma tal como és. Habla de lo importante que és que las mujeres aprendamos a querernos tal y como somos, al natural, con nuestro peso idóneo, dejando de lado dietas, estrés y controles absurdos. Aquí os dejo el vídeo por si quereis verlo. Vale la pena.




Para dar luz a esto, no se me ocurre mejor forma que empezar a querernos tal y como somos, dejando a un lado los cuerpos de los demás, pues cada persona tiene una cuerpo, no va a tener más y hay que amarlo y cuidarlo. Analizar los consejos de revistas, webs o blogs de moda, anuncios y pensar objetivamente, con raciocinio lo que buscan en nosotros. Hay que "ponernos las gafas de Sol" y advertir lo que se nos muestra. 

dijous, 1 de maig de 2014

Autoevaluación de Miriam

Para iniciar la autoevalución me he tomado unos días de reflexión porque, realmente, intenté ponerme tres veces a crear el post y cuando leía las preguntas, no tenía una respuesta clara para ellas. Empecé a desesperar, llegando incluso a preguntarme si no había sido capaz de aprender nada. Ante esta situación, decidí no escribir nada hasta que obtuviese una respuesta clara y adecuada.

Después de recordar las clases, los trabajos, de leer los posts... recordé una clase que dedicamos a preparar un Póster. Mis compañeras y yo, decidimos centrarnos en el Cuerpo Disciplinado y tuvimos la idea de crear un poster en el que comparásemos a una mujer deportista, con otra que no lo era, y la evolución de su cuerpo a lo largo de los años. Para nosotras, que estamos acostumbradas a hacer deporte y a sufrir para superarnos, lo correcto es ser disciplinadas, llegar a nuestras metas a base de esfuerzo, sacrificio, superación y también dolor. Por lo tanto, lo que íbamos a hacer era darle más valor a un tipo de cuerpo, situar el cuerpo disciplinado en “lo correcto” y el resto en “lo incorrecto”. Sin embargo cuando le preguntamos a Víctor cual era su opinión respecto a esta idea. No le gustó. Entonces, nos hizo una pregunta: “¿por qué hacer deporte, ser disciplinados, sufrir para llegar a algo tiene que ser lo correcto? ¿Creéis que todo el mundo piensa como vosotros?”. Nos hizo ver que no a todas las personas el deporte les parece necesario, no todo el mundo entiende que correr, sudar, y padecer puede llegar a ser un gozo, una necesidad. Así que puedo afirmar con rotundidad, que lo primero que he aprendido en esta asignatura, ha sido el ver las cosas y analizarlas desde puntos de vista diferentes, que antes ni siquiera me hubiese planteado. En consecuencia a ese trabajo, he reafirmado que la originalidad en la forma de hacer las cosas és muy importante y dice mucho de quien las realiza.

Lo segundo que más me ha impactado o que más he aprendido (en parte gracias al libro de Pennac) és el significado de zoquete (que difiere mucho con lo que realidad és). He aprendido que la educación de hoy en día separa a los “buenos” de los “zoquetes” y eso es algo intolerable en nuestros tiempos. Creo que esta parte és la que más me ha interesado por ahora de la asignatura, pues mi interés sobre la educación está aumentando cada vez más e incluso vídeos y artículos que antes hubiesen pasado desapercibidos ante mis ojos ahora los leo y los releo para intentar encontrar una posible “solución” a este problema tan grave que tenemos hoy en día. También he aprendido que muchos de mis compañeros, al igual que yo, hemos sido zoquetes, que quizás no éramos eminencias en la escuela, pero que tenemos capacidades igual de interesantes e importantes. Solo hace falta volver la vista atrás, pera darnos cuenta de que genios como Einstein, Edison o Ághata Christie en la escuela tenían problemas de concentración, de adaptación y de expresión siendo catalogados por los profesores como niños sin futuro, cosa que bien sabemos no ha sido así, al igual que grandes deportistas, pintores, músicos, han sido zoquetes en su infancia. Pero también he aprendido que esto no se puede hablar con todo el mundo, que hay gente muy joven que todavía sigue defendiendo el modelo actual de educación y cuando hablas de tus ideas (basándote en grandes referencias como Sir Kent Robinson o Eduard Punset) te responden: “Claro, como nunca has sacado dieces...” o “Cómo se nota que estás en INEF y no en X carrera” como pensando “Pobrecilla, no llegaba a más”. Es triste, pero también comprensible que en un país como este en el que los famosos recortes atacan antes a la educación y a la salud que a los bancos, las personas sigan pensando así.


Para terminar, estoy aprendidendo a utilizar un blog. Reconozco que en un inicio se me hacía cuesta arriba tener que crear entradas y expresar por esta vía mis opiniones, reflexiones y conocimientos. Sin embargo, llegados a este punto, me atrevo a decir que me gusta trabajar por aquí.

Por ahora, lo que he aprendido en más intensidad, o soy más consciente de que lo he aprendido és lo que he nombrado. Con esto no estoy diciendo que no haya aprendido nada más, pero sí és lo que más consciente soy. Lo que he hecho básicamente para aprender no és otra cosa que estar atenta en clase, y al llegar a casa buscar información por la web (debo reconocer que no lo he hecho con todo lo que hemos dado, pero sí con aquello que más importante me parece). Luego, con las entradas que he subido al blog he querido aportar un poco de lo aprendido, relacionado con experiencias de personas con nombres y apellidos, e incluso con mis propias experiencias. De esta forma, he intentado colaborar para que los demás aprendan, aunque sea un poquito más, con lo que cuento.
Creo que todo esto me va a servir a lo largo de mi vida y con mis futuros alumnos ( o eso espero) para poder dar lo mejor de mí, tanto en el aula como fuera de ella. Obviamente quiero y sé que seguiré aprendiendo en lo que queda de curso y durante el resto de mis días. De cada experiencia, asignatura, situación, persona... se aprende algo ,tanto bueno como malo, y siempre hay que quedarse con lo vivido para ser cada día, poco a poco mejores personas que den lo mejor de sí mismos a quienes quieran aprender con ellos.



La Farsa de la Educación Tradicional

En primer lugar diré que esta entrada no iba dedicada a esto, pero este vídeo se ha cruzado en mí camino, y no podía dejar pasar la oportunidad de compartirlo con mis compañeros, puesto que todo lo que dice, és una muestra de que las cosas en educación parece que van cambiando. Como hemos visto durante el curso, la educación actual está estancada y solo da oportunidades a quienes saben memorizar. En nuestra futura labor de docentes, pienso que deberíamos ayudar a que esto no ocurriese y contribuir a un nuevo modelo de escuela multidisciplinar y libre, para que cada cual desarrolle aquello con lo que és feliz. ¡Espero que os guste!


dimecres, 9 d’abril de 2014

Buscando Deportividad

Después de leer y la entrada sobre Iván Fernández y recordar tal ejemplo de deportividad, he decidido buscar más información sobre el asunto. De página en página y de enlace a enlace he ido encontrando diferentes vídeos, la mayoría de gestos de deportividad en el fútbol de primera división. Sin embargo, la mayoría de ellos ya los conocemos. Creo que esto debería preocuparnos un poco ¿acaso los conocemos por que son escasos y cuando ocurren nos llaman la atención?. El caso es que he encontrado un ejemplo en el que los más pequeños demuestran su deportividad y honradez, guiados por un entrenador capaz de transmitir los valores que sustentan la base del deporte moderno. Aquellos valores que el Barón de Coubertín intentó transmitir al retomar los Juegos Olímpicos.

El vídeo que he encontrado nos cuenta cómo unos alevines del Sevilla F.C., habiendo ganado un partido por suerte, ya que su rival el Español jugó mucho mejor que ellos, lo reconocen y deciden que sea este equipo por su buen juego el que recoja la Copa del Campeonato. La decisión fue propuesta por el entrenador, y lo admirable es que todos los jugadores estuvieron de acuerdo, admitiendo el equipo contrario merecía ganar. Y es que como dice la presentadora, la nobleza es noticia hoy en día.

Por otra parte, me gustaría comentar el caso de un deportista que poco pensó en los valores del deporte moderno. Alguien que para mí representa la búsqueda de valores extrínsecos, de lo que es deseable olvidando los valores intrínsecos como la superación a uno mismo, la autosatisfacción, el saber cómo hacer las cosas bien. Bajo mi punto de vista, Lance Armstrong antepuso , el éxito, la admiración, la fama a aquello que llamamos deportividad. Sé que no soy nadie para juzgarlo, puesto que también es un ejemplo de superación para aquellas personas con cáncer, pero mi intención es hablar de su historia deportiva. Desde niña he aprendido que lo peor que puede hacer una persona es engañarse a sí mismo, pues no hay mayor sufrimiento que no aceptarse como tal y como somos. El primer ejemplo que me viene a la cabeza cuando hablamos de deportistas (ejemplo para el resto de las personas, sobre todo niños) es este hombre a quien compadezco por haber tenido que recurrir a la mentira y el dopaje para conseguir ser quien quería. 

Simplemente quería comparar estos dos casos acompañados de mi opinión para que reflexionásemos que vía del deporte es la que queremos que nuestros niños aprendan. ¿Quizás si Armstrong hubiese tenido entrenadores con los mismos principios que el entrenador del Sevilla F.C. hubiese llegado a ello? Nunca lo sabremos, pero lo que si sabemos es que no queremos que estas situaciones se repitan más en el deporte y para ello hay que empezar desde la base, desde bien niños para que sean personas con unos valores definidos y a poder ser, alejados de la idea "ganar ante todo y sobre todo". Hay más cosas a parte de ganar que seguramente nos pueden hacer más felices como la satisfacción de decirle a quien ha sido mejor que tú que lo sabes y lo admiras, o el hecho de saber que aunque no has sido el primero has sido capaz de dar lo mejor de tí. 
Que tu mayor competidor sea lo que quieres llegar a ser, Jim Taylor.

dimarts, 8 d’abril de 2014

¿Que ha sido Mal de Escuela para mí?

Cuando empecé a leer Mal de Escuela, me sorprendió la forma en que el autor narraba los hechos. Me dí cuenta que no era un libro como los que suelo leer, es un libro diferente que para tratar un asunto tan importante como la educación lo hace de forma amena y anecdótica. En un principio no me sentí muy identificada con el concepto de zoquete que usa Pennac para referirse a él mismo en la escuela. Sin embargo, cuando llegó la parte del libro donde Pennac se encuentra con Natalie, con solo doce años, triste porque no ha conseguido nada en la vida, me sentí identificada. Nunca se me dieron bien las matemáticas, ya en el colegio las aprobaba con notas más bajas que las demás asignaturas y al legar al segundo ciclo de la ESO, aquello se volvió una tortura para mí. Recuerdo tardes enteras haciendo problemas que no conseguía resolver, intentando leer la teoría donde encontraría la clave para tales incógnitas, todo ello en vano. No entendía nada. La desesperación llegaba cuando me entregaban la nota de los exámenes, cada cual peor. Esos dos años ( tercero y cuarto de la ESO), tuve que ir a Septiembre a recuperar la asignatura. Después de todas las mañanas de todos los días de verano mi nota máxima apenas llegaba a 6,5. Era curioso, y me sentía estúpida puesto que las notas de las demás asignaturas eras muy buenas, con apenas esfuerzo, ya que estaba todo volcado en las dichosas matemáticas. Debo añadir que los profesores no acompañaban. Por desgracia esos años tuve que compartir aula con los más rebeldes del curso, así que cuando los profesores, sobretodo las de matemáticas, llegaban a clase, se dedicaban a leer y hacer problemas en clase, sin interaccionar con los alumnos, ya que algunos de ellos destorbaban y distraían a toda la clase. Es cierto que cuando hacían alguna de las suyas, todos nos reíamos y les seguíamos las gracias. Pero nunca ninguno de mis profesores intentó hacer nada para solucionar aquel "problema", se centraban en otras clases y aunque yo era de las más estudiosas de esa clase, preferían implicarse más con las otras clases de niños que no daban "problemas". No fue hasta primero de Bachillerato donde empecé a tener mejor relación con las matemáticas. Hay una parte del libro, donde Pennac dice "Basta un profesor -¡uno solo!- para salvarnos de nosotros mismos y hacernos olvidar a todos los demás". Pues ese profesor también apareció en mi vida. Ya he hablado de él en una entrada anterior dedicada a los mejores profesores, pero él fue mi salvación para matemáticas. Cuando llegué y le explique mis dificultades, me dijo "Darrere de l'ú el dos", y cuando le comenté la aversión que sentía por las matemáticas me dijo: "Es un llibre xiqueta, a ningú li agraen els llibres, jo preferixc una paella. Els llibres es lligen, no es mengen, es lligen i s'entenen". Leer i entender, que curioso que nunca antes me dijesen, céntrate en leer y comprender antes de hacer las cosas. Llevaba tiempo sentada en clase viendo un problema detrás de otro en la pizarra y no sabía porqué estaban ahí, que relación tendrían con la vida cotidiana, como se llegaba a la conclusión de tales misterios... Sin embargo, él era diferente, me escuchaba y me respondía a todas mis dudas, y lo más importante, me animaba y me motivaba a seguir. Fue gracias a él como superé mis miedos a las raíces cuadradas, logaritmos, algoritmos y derivadas. Esta parte del libro, donde aparece la frase citada antes, en el Capítulo lo que quiere decir amar, ha sido muy importante para mí, porque me he sentido totalmente identificada. 
Por último y lo que más creo que me ha marcado, ha sido cuando al final, Pennac habla de la metáfora de las golondrinas, haciéndonos reflexionar. Cada alumno es diferente y como tal, no todos siguen el mismo ritmo. Frente a una situación así, siempre hay que ayudar a aquellos que más lo necesiten para hacer que salgan adelante, no podemos hacernos apartar la vista y mirar a otro lugar. Un mal alumno no es un fracasado, no es ni mejor, ni peor es alguien a quien hay que ayudar para que no se dé por vencido.

diumenge, 23 de març de 2014

Born for the Internet

El siguiente vídeo lo recibí vía WhatsApp hará un par de días y me recordó lo que Savater comenta en su libro y Punset en su reportaje, los medios y la capacidad que tienen los niños de hoy en día para aprender por sí solos y adentrarse en las nuevas tecnologías, hasta el punto de ser profesores de sus mayores en este aspecto. Es un vídeo divertido (una publicidad) y espero que podáis sacarle todo el significado que tiene.